
“Lo sé prohibido recordar
muy bien, seré sincera;
cubrí mis ojos con mis manos y luego imaginé
que estabas ahí de pie disimulando por mí”
La oreja de Van gogh.
Siento que estoy pensando en un lenguaje que ni yo misma entiendo,
trato de acelerar el paso, ya es tarde y las calles se ponen frías,
las hojas crujen bajo mis pies recordándome que ya se fue nuestra estación.
Por esas veredas llenas de adoquines caminamos de la mano,
por esas veredas llenas de faroles nos besamos,
lo sé, prohibido recordar, ¿no es algo cruel?
Borramos de nuestra memoria tantos momentos,
cerramos los ojos, tapamos nuestros oídos y nos negamos a vivir.
Y yo a aquí muriendo de frío, esperando tu abrigo.
Y sin embargo sobrevivo, porque eso es lo que se supone debo hacer,
seré sincera, cubrí mis ojos con mis manos, y luego imaginé
que estabas ahí de pie disimulando por mí.

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