
Ocho pisos debía subir para llegar al cielo, recostarme en el cálido colchón y ver las estrellas desde aquel inmenso ventanal. Tan solo cuatro estaciones de distancia, con un cambio de andén llegando a otoño y aún piensas que es (im)posible la palabra "perdón"...
Como extraño subir esos ocho pisos, llena de expectación esperando verte, esperando que abrieras tu puerta y me recibieras con ese abrazo que me hacía sentir tan segura, como extraño ver las estrellas desde tu ventana. Como te extrañoo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario