
Te invade hasta lo más íntimo, para dar la puñalada por la espalda, es la soledad latente que se apodera de ti, aún cuando estás rodeado en un mar de gente.
Es estar en medio de una calle caminando con cierto grado de alcohol en el cuerpo, con un cigarrillo en la mano y con una chaqueta de cuero, sintiendo que tus amigos son unos tipos locos desconocidos y tú alguien perdida en medio de los ruidos de la noche.

No hay comentarios:
Publicar un comentario